Omenatge a Gérard Gouiran

Il y a un an, le 14 mai 2025, Gérard Gouiran nous quittait. Et pourtant, le souvenir de son immense personnalité et de sa stature de médiéviste n’a cessé de nous accompagner. Son départ a suscité de nombreux hommages, mettant l’accent sur ses contributions en tant que chercheur et à sa présence incontournable dans les études occitanes. Au sein de l’AIEO, que j’ai l’honneur de présider aujourd’hui, Gérard Gouiran a joué un rôle crucial et de longue haleine. Voici les détails chronologiques de son engagement :

  • Membre fondateur lors de l’assemblée générale fondatrice de l’AIEO à Liège en août 1981
  • Entre 1987 et 1999, il a été à plusieurs reprises Assesseur, Secrétaire et Trésorier
  • Organisateur du 3e congrès de l’AIEO à Montpellier en août 1990 et éditeur des 3 volumes d’actes.
  • Trésorier de la SFAIEO (Section française de l’Association internationale d’études occitanes) à partir de sa fondation à l’automne 1987 jusqu’aux premières années du XXIe siècle.

La simple évocation de ses multiples fonctions et de la durée de son service est en elle-même impressionnante et témoigne de son implication sans faille depuis ses débuts jusqu’à la fin de sa carrière académique. Et, pourtant, cette simple énumération ne rend pas justice à la dette que notre association et les études que nous promouvons ont envers Gérard Gouiran. C’est la raison pour laquelle nous avons décidé de lui rendre un hommage collégial, en évoquant les multiples dimensions de son service aux études occitanes et a l’AIEO, ainsi que son humanité.

Un an après sa mort, voici les mots d’hommage, d’amitié et d’admiration que nous avons recueillis auprès de quelques-uns de ses proches et de ses collègues au sein de l’administration de l’AIEO. Nous vous les présentons sur le nouveau site Internet, descendant du tout premier site de l’AIEO, conçu par Gérard.

Miriam Cabré,

Présidente de l’AIEO

Hommages de :

  • Isabel de Riquer
  • Georg Kremnitz
  • Phillipe Martel
  • Walter Meliga
  • Linda Paterson
  • Claire Torreilles

ALGUNOS DE MIS ENCUENTROS CON GÉRARD GOUIRAN

No recuerdo con exactitud cuándo conocí a Gérard Gouiran. Creo que fue en la Biblioteca de Cataluña, durante una sesión catalano-occitano sobre trovadores, al que también asistieron el señor Pere Bohigas, Lola Badia y Xavier Lamuela, entre otros especialistas. Luego fuimos a tomar unos refrescos en uno de los bares cercanos. Debía de ser hacia el año 1980, aproximadamente.

Con Gérard hablábamos en español, porque él no quería perder la lengua y, sobre todo, ciertas particularidades aprendidas durante los años que vivió en Colombia y en otros países de América del Sur. A menudo, en las conversaciones con otras personas, Gérard pasaba rápidamente del francés al occitano, al catalán y al español. “Une délicieuse schizoglossie”, decía riéndose.

A partir de este primer encuentro mantuvimos el contacto, enviándonos con frecuencia nuestras publicaciones y comentando los libros y estudios que se publicaban sobre diversos temas. En el volumen 3 de los Studia in Honorem Prof. Martín de Riquer, Gérard presentó un notable artículo sobre La carrière poétique d’Arnaut Daniel, publicado en 1988.

Gérard siempre fue generoso conmigo en temas académicos. Cuando dirigía la Revue des Langues Romanes me invitó a escribir diversos artículos, sobre la novela Flamenca, el senhal Linhaure, la búsqueda del unicornio por parte de los reyes catalanes de la Edad Media, etc.

En septiembre de 1990, Gérard organizó en Montpellier el IIIèmeCongrès International de l’Association Internationale d’Études Occitans, que fue un éxito en términos de organización, de participantes y de comunicaciones, como se puede leer en los volúmenes de las Actas. Gérard se esforzó por hacer agradables a todos las horas libres entre las numerosas, y con frecuencia interminables, comunicaciones.

Nos reencontramos en el congreso O Cantar dos Trobadores, en Santiago de Compostela, a finales de abril de 1993. Todos los que asistimos guardamos un excelente recuerdo de esa semana compostelana, no solo por las sesiones académicas, sino también por el ambiente de alegre camaradería que se creó, en el que algunos «pesos pesados» no dudaron en reunirse en torno al Albariño con profesores principiantes y los becarios más jóvenes. Un día, paseando Gérard y yo alrededor de la catedral, llegamos a una pequeña tienda que vendía bacalao; Gérard se entusiasmó ante un ejemplar expuesto en el escaparate: un bacalao salado, casi gigantesco, abierto y rígido que compró sin dudar un instante para llevárselo a su madre. Así era Gérard Gouiran: acababa de pronunciar un discurso serio y erudito titulado Os meum replebo increpationibus, Job, XXIII, 4, y ahora, abrazando el enorme bacalao, me contaba la alegría que iba a darle a su madre y cómo lo guisaría. Este es otro aspecto que todos apreciábamos en Gérard Gouiran: el inmenso amor y las atenciones hacia su familia y sus amigos.

En 1997 nos encontramos en Barcelona para un coloquio sobre  La réception du Graal en Catalogne au Moyen Age. Gérard habló de “Bertran de Born et Guillem de Berguedà : les maîtres du sirventés, ou l’art de chanter en duo occitano-catalan l’air de la calomnie”, reproducido en el volumen que reúne sus Études sur la littérature occitane du moyen âge, presentados para Gilda Caiti-Russo, Lemotges, Laubert-Luves, 2016, p. 95-111.

Cada vez que Gérard venía a Barcelona, el último día, antes de regresar a Montpellier, íbamos al Forn Mistral en busca de ensaimadas rellenas de cabello de ángel para llevar a su familia y también a sus amigos Való y Claire Torreilles. Otra de sus compras barcelonesas era la de abastecerse de avellanas y almendras en La Valenciana para elaborar, antes de Navidad, su famoso turrón, nougat, para su familia y sus amigos.

Fui a Montpellier en varias ocasiones por invitación de Gérard para formar parte de tribunales de tesis doctorales, la última de ellas la de la profesora Marjolaine Raguin, o para concursos de plazas docentes, como el de la profesora Gilda Caiti-Russo. Cada vez que iba a Montpellier, Gérard organizaba una cena para presentarme a colegas de la Paul Valéry o de otras universidades. Con Francis Dubost, Philippe Martel, Paul Fabre, Patrick Sauzet, Philippe Gardy, May Plouzeau, Jean-Pierre Chambon y otros profesores, pasamos unos ratos de los que tengo gratísimo recuerdo. También estuve en casa de Való y Claire Torreilles; Való pasó pacientemente toda una mañana conmigo en una comisaría de Montpellier para acompañarme a presentar una denuncia, ya que me habían robado la cartera en la Fnac de Montpellier.

En julio de 2008 organicé una semana de conferencias en Berga sobre El món de Guillem de Berguedà. Ante numerosos estudiantes y profesores, Gérard Gouiran dio su lección en occitano; gustó tanto a todos los que lo escucharon que, en las encuestas, le dieron la máxima puntuación.

Gérard sabía que, para la edición del trovador Guillem de Berguedà, el alcalde de Berga había llevado a Martín de Riquer a recorrer en un jeep la región del Berguedà para identificar los lugares, los castillos y las granjas que habían sido antiguamente posesiones del trovador catalán. En la semana de Berga, todas las mañanas, casi al amanecer, Gérard se vestía con ropa deportiva, se calzaba las zapatillas y salía a subir las altas montañas frondosas y verdes de la región donde Guillem de Berguedà, el fraire de Bertran de Born, había lanzado sus violentos sirventeses que nuestro amigo conocía tan bien.

Las relaciones académicas de Gérard Gouiran con Cataluña —sus conferencias en las universidades catalanas, sobre todo en la de Barcelona, sus comunicaciones en diversos congresos, su participación en tribunales de tesis doctorales y sus numerosas publicaciones—fueron méritos, más que suficientes, para ser elegido miembro correspondiente de la Reial Acadèmia de Bones Lletres de Barcelona en el año 2020.

A principios de septiembre de 2022, durante un viaje por el Mediterráneo con mi hija y mis cuatro nietos, llegamos a Marsella. Gérard nos esperaba junto con su hermana Marinette. Fue un día inolvidable por la amabilidad y la generosidad con las que nos acogieron y nos pasearon por la ciudad, llegando hasta Notre-Dame de la Garde.

Aunque en los años siguientes seguimos hablando por teléfono o escribiéndonos correos electrónicos, fue, en Marsella, la última vez que Gérard Gouiran y yo nos encontramos, frente al mar, con la alegre compañía de Marinette, su querida hermana y mi familia, ante una enorme cazuela de mejillones.

Descansa en paz, querido amigo.

Isabel de Riquer

Gerard Gouiran – remembranças d’una relacion de quatre decènnis

La disparicion de Gerard Gouiran priva l’occitan d’un de sos mai valents defensors, la sciéncia d’un gran mèstre, e totas las amigas e totes los amics d’un fisèl.

Cresi que nòstre primièr rescontre vertadièr se faguèt a l’occasion del primièr congrès de l’AIEO a Southampton, en 1984. En aqueste moment èrem totes los dos encara de ‘joves’, çaquelà amb las tesis necessàrias per ganhar cadun una cadièra de professor. Se fasiá una excursion, e èra durant aquela excursion que nos parlavem longament sus las nòstras situacions e sus nòstras esperanças. Comprenguèrem qu’aviám en comun un engatjament scientific – el per la literatura de l’edat mejana e ieu per la sociolingüistica – e un interès per la promocion de las lengas dominadas, mai que mai l’occitan. Simpatizàvem pro. Pauc de temps mai tard el obteniá la successsion de Robert Lafont au Clapàs, e ieu la cadièra de filologia romana a Viena.

El organizèt lo congrès de l’AIEO que se tenguèt en agost de 1990 au Clapàs. Aqueste congrès foguèt una capitada de las grandas, amb fòrça comunicacions e de discutidas ricas. A la seguida foguèt elegit secretari général de l’AIEO, e en 1993 prenguèri la presidéncia de l’associacion de las mans de Kees Mok. Es el que donava d’estructuras vertadièras a l’AIEO, assajant per exemple la primièra presentacion de l’organizacion sus Internet. D’aquel temps trabalhàvem amassa, e nos completàvem fòrça ben. Organizàvem qualques colòquis entre los congresses. Me sovèni encara qu’en 1995 me venèt cercar a la gara del Clapàs per me préner la maleta, qu’aviái agut pauc abans una operacion a la colonna. Me lotjèt en cò d’el e passàvem qualques jorns a discutir sus las possibilitats de l’AIEO del moment. Entre temps aviái legit qualques uns de sos trabalhs amb pro d’interès e vesiái qu’èra un cercaire de tria. Qualquas-unas de sas contribucions als Actes dels Congresses de l’AIEO ne pòrtan testimòni. E lo volum, editat per Gilda Caïti-Russo, Gérard Gouiran, Études sur la littérature occitane du Moyen Âge (Limoges, 2016), dona una bibliografia completa de sos trabalhs qu’es impressionanta. Al meteis temps faguèt un trabalh extraordinari a l’Universitat Pau Valèry dau Clapàs, bailejèt la Revue des Langues Romanes, creèt de colleccions e formèt un molon de joves cercaires, preparèt de textes per l’ensenhament secondari. E, mai que mai, escriviá d’articles sus de questions d’actualitat dins mantuna revista occitanista del temps. Se vesiam sovent pendent los congresses o d’autres manifestacions.

Naturalament, amb nòstra mesa en retirada los contactes venián mai rares. Lo darrièr còp que lo veguèri èra al congrès dels catalanistas franceses d’as Ais en octòbre de 2019, aviá bona mina, presidiá una session, en bona forma. Mas sabi que sas darrièras annadas èran dificilas. Mai que mai plànhi la disparicion d’aquel òme tan sabent e tan ironic a l’encòp amb que fasiá un gran plaser d’escambiar las idèias.

Oberwaltersdorf, 2 de junh de 2024

Georg Kremnitz

Doas o tres causas que sabo de Gerard Gouiran.

Ansin se passa, sempre : quand un amic nos laissa, amb lo destrinc tòrnan los remembres, sus d’ans e d’ans. Gerard, benlèu s’eriam crosats, fugitivament, a la debuta dels ans 70 quand eu acabava de segre los corses de l’Institut d’Études Provençales de la Sorbonne, dau temps que ieu o emprincipiavo, mas d’aquò n’eriam segurs ni l’un ni l’autre. Çò de segur que l’i a es que se siam per de bòn rescontrats e conoissuts en Provença, a Apt per estre precís, en 1979. Dins un encastre qu’èra pas universitari, mas militant, un estatge d’estiu per occitanistas, l’Escòla occitana en Provença, que lèu n’es vengut un dels organizators, entre estre nomenat a l’universitat d’Ais en Provença. Au fieu dels ans, s’i retrobaviam ; assegurava un cors de paleografia, ieu parlavo istòria occitana. Trabalhaviam fòrça, manjaviam… çò que se manja dins una cantina de licèu, e durmiam pas gaire, mas parlaviam occitan -son marselhés èra remirable- e risiam fòrça, e aquò compensa. Se retrobaviam tanben dins las batèstas intèrnas de l’Institut d’Estudis occitans en crisi a la debuta dels ans 80, fàcia als representants d’una linha cripto-nacionalista e anti-intellectuaus qu’apreciaviam pas mai qu’aquò. Brèu, es lo militantisme qu’alora nos associava, car nòstres champs d’estudis èran diferents : èro pas, o pus medievista, e de son costat proclamava que ren de çò que se passava après lo sègle XIII l’interessava. Èra naturalament una gròssa messonja : o pròva lo fach qu’es eu qu’organizet en 1985 un collòqui a Marselha consagrat au poeta prefelibrenc marselhés Victor Gelu : i participavan d’eminents occitanistas coma Robèrt Lafont e Felix Castan, e de sommitats de l’universitat francesa coma mon mestre Maurice Agulhon : pas ren d’anecdoctic, doncas. A la mema epòca èra investit dins la naissença de las emissions occitanas de la television e de la ràdio « regionalas ». Tot aquò en acabant sa tèsi sus Bertrand de Born… Una qualitat que se pòt pas refusar a Gerard, es una fòrça de trabalh pauc comuna.

E puèi, l’i avia l’AIEO. Èro pas a Liege per la fondacion, en 81, non pas qu’eu l’i èra, per contra eriam ensems per lo promier congrès internacionau de l’associacion, lo de Southampton, en 84, e per los seguents. Gardo un remembre particulier d’aqueu de 1990, lo tresen, a Montpelhier : coma successor de Robèrt Lafont a l’universitat Paul Valery per los estudis occitans, èra l’organizator dau Congrès, e asseguret l’edicion dels actes -lo contrari d’una passejaa de santat. Ai servat de fotòs de l’eveniment, en particulier de la ceremonia protocolària amb lo municipi, ont figura a la tribuna a costat de Lafont e de la cònsol de la vila, amb una tèsta de circonstància.

Nòstras relacions an chambiat de natura e d’intensitat a partir de 1993. Dinqu’a aqueu moment, vivio a París, e passavo en Lengadòc o en Provença ren que coma torista, se pòio dire. En setembre de 93, arribo a Montpelhier e ni per estre administrativament restachat au CNRS es logicament amb la còla de recèrca de l’universitat que trabalho, e a l’universitat que dono de corses d’istòria de l’espaci occitan. Es aquí qu’ai pogut veire un autre Gerard, lo Gerard engatjat dins las instàncias de direccion de l’establiment, çò que li permetia, metodicament, de desvolopar la plaça de l’occitan a Paul Valery. Es lo moment ont crea un despartiment especific d’occitan – non pas qu’einant los ensenhaments semosts o èran dins l’encastre generau dels ensenhaments de Letras. E es lo moment ont, amb la creacion de concorses especifics per l’ensenhament, ven possible de recrutar d’estudiants capables de sègre tot un cursus, entre licéncia, puèi mestria e DEA, (devenguts puèi masters), e, per d’unes, doctorat d’Estudis occitans. Lo sens de la diplomacia de Gerard, diplomacia sorisenta, mas diablament eficaça, permetet tot aquò. E de diplomacia sorisenta (de mens en mens totun), n’en chalia dins los rapòrts amb lo CNRS : l’interés d’aquela nòbla institucion per los estudis sus las lengas minoritàrias mermet sensiblament dins los ans 90, coma o sabon los dialectògs dau GRECO dels Atlasses. E la còla creaa per Lafont a l’entorn de las problematicas sociolinguisticas patiguet tanben d’aquela baissa d’interés. Comencet alora un percors esportiu, d’una « restructuracion » a l’autra, ont se retrobaviam associats a de còlas obrant sus de champs mai o mens compatibles -linguistas o antropològs. Lo fach que l’i aguesse dins la còla dels occitanistas dos cercaires, Felip Gardy e ieu, e d’ingeniaires de recèrca, los uns e los autres etiquetats CNRS chambiava pas ren a l’afaire. Coma responsable de la direccion de la còla, Gerard li chalguet menar aquela batèsta.

Tot aquò, naturalament, sens prejudici de sas autras activitats. Ensenhava, e per d’estudiants que los trobadors e lor lenga lor fasian paur, capitava de lor far despassar aquela paur : avia lo sens e lo gost de la pedagogia, çò qu’es pas forçadament lo cas de totes los universitaris. E cercava, e publiava. Çai es pas lo luec d’establir sa bibliografia -caup dins los dos volums d’articles sieus pareissuts en aquò de Lambert-Lucas. Bastarè de sotalinhar la diversitat de sas curiositats scientificas. Los trobadors naturalament. Avia entrincat una antologia, quau sap a quente ponch n’èra arribat dins sa fabricacion. Mas s’interessava tanben a d’autres aspectes de la literatura occitana medievala, entre epopèias e romans. Aviam un pauc trabalhat ensems, amb Marjolaine Raguin, sus aqueu document extraordinari, las Novas de l’heretje, pichon chap d’òbra de propaganda catolica e monument de piosa marria fe. E refusava pas de surtir de la literatura. Li devèm l’edicion, amb l’istorian Michel Hebert, dau libre Potentia dels Estats de Provença, ont d’istorians regionaus, sabessen l’occitan (es pas la majoritat de l’espécia), pòion/poirian trobar, amb la mesa en accion d’una scripta provençala elaboraa, un agach preciós sus la vita politica de la comtat e de sas institucions. Amb un autre istorian de Provença, Thierry Pécout, es estat associat a l’edicion de l’enquesta comtala de 1297 (a vocacion tristament fiscala) per çò que concernava Marselha -car lo document, excepcionalament, es en occitan. En passant, avia assenhalat a Pecout que per la valèia de Barciloneta (part de l’enquesta publiaa dins lo meme volum), povio ajuar a identifiar los noms de familha presents dins lo document, pauc familiers als transcriptors -d’aquò tanben li sio reconoissent.

L’ai tanben accompanhat, amb d’autres, dins la darriera etapa dins son percors scientific : la transcripcion e l’edicion de la cronica occitana dau Pichon Thalamus de Montpelhier. Es per la presentacion publica d’aquesta edicion, après mai de detz ans de trabalh pacient als archius municipaus de la vila, que l’ai vist per lo darrier còp, jà pres per l’òrra malatia que l’a tochat dins sos darriers ans.

Aqueu percors, aicí resumat per çò que ne’n conoisso, es aqueu d’un grand de las recèrcas en domèni occitan. Mas en delai d’aquesta dimension professionala, sèrvo ieu lo recòrd d’un amic de tria. Lo recòrd de son rire e de son umor. Lo recòrd de son atencion als autres, tanben. Eissublio pas que per l’edicion de ma tèsi suu Felibritge, s’èra proposat per legir lo manescrich, e me sugerar de correccions d’estile que par la màger part acceptèro, tant judiciosas qu’èran : car per lo trabalh, se sabia mostrar exigent. Es tot aquò que gardo de quaranta-cinc ans, aüra, de complicitat professionala e d’amistat personala. Arveire Gerard !

Philippe Martel

Omenatge de Walter Meliga

Gérard Gouiran a été secrétaire de l’AIEO de 1990 à 1996, d’abord sous la présidence de Q. Mok, puis sous celle de G. Kremnitz. Gérard a accompli cette importante tâche avec précision et attention. Il était maintenant membre d’honneur de l’Association. À son travail de secrétaire s’ajoute la rédaction des actes de notre IIIe congrès à Montpellier en 1990, publiés ensuite en 1992 : Contacts de langues, de civilisations et intertextualité, en trois volumes, parmi les actes les plus importants par leur ampleur et la richesse des contributions dans l’histoire désormais de plus que quarante ans de l’AIEO.

Malheureusement, Gérard et moi n’avons pas été collègues au sein du conseil de l’AIEO, puisque je n’y suis entré qu’en 2002, mais, en tant que conseiller puis président, j’ai eu accès à plusieurs de ses procès-verbaux et j’ai pu me rendre compte de ses qualités d’acteur attentif aux travaux de l’Association.

Ma connaissance de Gérard remonte à 1993, à l’occasion de la rencontre sur « Les manuscrits médiévaux en langue d’oc » de l’Université Occitane d’Été à Nîmes (publiée ensuite dans la Revue des Langues Romanes, XCVIII, 1994). J’y avais présenté une brève communication sur la scripta des chansonniers des troubadours, extraite de ma thèse de maîtrise, et je me souviens de l’attention avec laquelle Gérard avait suivi mon intervention et de la discussion qu’il avait ensuite animée, avec les compétences que lui avait conférées l’étude d’une importante tradition manuscrite, celle de Bertran de Born. Je me souviens surtout de la généreuse abnégation, rafraîchie par son humour habituel, avec laquelle il m’a aidé à améliorer le texte à livrer pour publication, rédigé par moi dans un français impraticable.

Son esprit et son ironie – associés bien sûr à son incomparable compétence en matière occitane – faisaient aussi de lui un excellent conférencier, ainsi qu’un compagnon de conversation très aimable, et son absence se fera certainement sentir pendant longtemps.

Walter Meliga

Omenatge de Linda Paterson

Gérard a été un très grand ami. Depuis plus d’un demi-siècle il représente pour moi la joie de connaître les pays du Midi et les troubadours. Tant de beaux souvenirs! – de colloques, surtout de l’AIEO: conversations, débats, promenades, petit cafés et repas ensemble (tuiles aux champignons, glaces aux mûres siciliennes, seiches à l’encre à Venise chez une ‘mémère’ comme il le disait), son éclatante traduction simultanée d’un discours espagnol à Estella. Souvenirs de belles visites personnelles aussi, en France et en Angleterre.

Il n’arrivait pas toujours bien à préparer ses communications. Je me rappelle une fois où il se cassait la tête sur sa présentation du lendemain. Le moment venu, il n’avait rien de prêt. Bien sûr, son improvisation a été éblouissante.

Sa générosité et sa discrétion étaient remarquables. Il avait proposé aux presses du Languedoc une traduction française du World of the Troubadours. Le traducteur envisagé l’avait entreprise, puis abandonnée. Sans rien me dire il l’a tout bonnement faite lui-même, sans d’ailleurs être capable de parler couramment l’anglais: je n’en savais mot avant de lire la page titre du livre qui venait d’arriver par la poste.

Sa voix, son sourire me manquent terriblement, son sens de l’humour malicieux, son authenticité parfaite, sa sensibilité, son enthousiasme, sa joie de vivre, sa bonne compagnie.

Linda Paterson

Per Gerard

« e lo temps coma tant de rebats esvanits »

Max Roqueta, Castèl d’Aumelàs.

Ai sovenença d’un seminari a l’universitat Paul Valéry de Montpelhièr, a la prima de 1984, que Robèrt Lafont nos i parlèt dels estudis internacionals, de l’AIEO reviscolada e del primièr congrès previst per agost a Southampton. Gerard Gouiran se virèt cap a ieu en dire, seriós : « Fau i anar ! ». Aital faguèrem, en familha, dins l’idèa de perlongar los estudis d’una escorreguda a Londres puèi en país galés… Al primièr congrès de l’AIEO l’esperit fondator o refondator bufèt de contunh tota la setmanada, tant afogat coma mistral en Provença. Sus los 40 qu’èrem, medievistas e modernistas, en nombre gaireben equilibrat – çò qu’es de remarcar ! – descobrissiam l’immensitat dels camps de recèrcas en cors e avenidoiras. Gérard i nosèt d’amistats duradissas : Linda Paterson, Peter Ricketts, Q.I.M Mok, Wulf Müller, Georg Kremnitz… Las annadas venentas apondràn d’autres noms, d’autres ligams. Qu’èrem joves !

Es l’annada d’aprèp que Gerard succediguèt a Robert Lafont a Montpelhièr coma professor sus la cadièra istorica de « Langues romanes. Langue et Littérature occitanes » qu’ocupava el dempuèi 1972 en seguida de Charles Camproux.

Veniá de publicar, Gerard, a l’universitat de Provença, sa tèsi : L’Amour et la guerre. L’œuvre de Bertran de Born sostenguda en Sorbòna jos la direccion del professor Raymond Arveiller. Se trobèt lèu en cò sieu a l’universitat Paul Valery que i passèt tota sa carrièra, estimat de totes per son umor e sa cortesia, per sa rigor dins lo trabalh, tant d’ensenhament coma d’administracion. Elegit vici-president, faguèt mòstra de qualitats de gestion unanimament estimadas.

Lo contèxt èra favorable culturalament, amb lo grand nombre e la motivacion d’estudiants marcats en occitan e favorable politicament amb de tèxtes novèls sus l’ensenhament de las lengas regionalas. Gerard n’aprofiechèt en dotant, en tres o quatre ans, lo departament d’occitan de totes los nivèls de diplòma necites per un cursus complèt, fins al doctorat puèi al Capes que ne foguèt lo primièr president en 1991. Creèt tanben una linha d’edicion « Estudis occitans », als PULM (Presses universitaires de la Méditerranée) ont publiquèt son polit E ades sera l’alba / Angoisse de l’aube. Fins ara, aquela colleccion floriguèt e portèt una frucha abondosa a l’imatge del dinamisme de la recèrca en occitan.

Gerard Gouiran s’engatjava pas a la lèsta, e demorava fisèl a sos engatjaments. Los trabalhs escurs lo rebutavan pas, pro que foguèsson utils e partejats amb una còla que li fasiá fisança. Pensi a la redaccion e mai la composicion de la prestigiosa Revue des langues romanes que n’assumiguèt la responsabilitat fins a 2015, aprèp sa quita retirada en 2009. Pensi a l’origina del projècte d’edicion del Pichòt Thalamus de Montpelhièr, al deschiframent saberut dels manuscrits que se’n faguèt un plaser, puèi un dever. Felip Martel e Gilda Russo ne foguèron partenaris e testimònis.

Tot parièr per l’AIEO. Foguèt sa granda familha intellectuala, sa ret d’amistats e d’escambis medievistas. Organizèt lo congrès de Montpelhièr en 1990, e en seguida venguèt secretari puèi tresaurièr de l’associacion de 1990 a 1999. De Southampton a Montpelhièr, jos la presidéncia de Peter Ricketts, lo creis de l’associacion foguèt remirable ; lo nombre de comunicants faguèt mai que doblar. Dos ans aprèp, Gerard publiquèt los tres tòms d’actes. I volguèri anar veire lo prefaci. Ne trobèri ges. En plaça, lo discors de dobertura de l’escrivan modèrn que Gerard presava mai : Max Roqueta. Li aviá delegada la paraula en lo fasent president d’onor del congrès. Emocion d’aquel moment. Per donar « la benvenguda occitana e la salutacion de la vila e dau país », Max Roqueta cita sos autors de dileccion, l’un, lo poèta catalan Josep Sebastiá Pons, son mèstre en poesia e amic de jovença, e l’autre, Raimbaut d’Aurenja que lo sòna d’Aumelàs. L’imagina sus la parabanda de son castèl – pas encara arroïnat per los Franceses – traire un salut frairenal a l’amassada sabenta : « Pòsca sa lutz vos faire lum dins lo camin esquiu qu’avètz causit de prene » ditz en conclusion. Gerard foguèt encantat de las paraulas de Max, l’encantaire… D’aquí nasquèt entre eles una estima recipròca, e mai una vertadièra amistat. Dètz ans mai tard, faguèt donar lo nom de Max Roqueta a un amphi de l’universitat, inaugurat amb las onors degudas.

Estent tresaurièra de l’AIEO de 1999 a 2011, aviái acquesida una bona coneissença, nominala o personala, dels aderents que me permetiá de seguir Gerard dins los recits que mancava pas de faire de tal o tal congrès ont èri pas, de rescòntres novèls qu’aviá faches o d’amistats ancianas retrobadas. Coma aquel viatge memorable cap a Vitoria amb Robèrt e Fausta, coma sos sejorns en las illas Feròe en cò de Povl Skârup o a Barcelona en cò d’Isabel de Riquer, coma las visitas estivalas rendudas a Pèire Bec e Eliana a Lodèva… Segur que cadun se coneisserà. Cadun se sovendrà de l’òste deliciós qu’èra, de sa curiositat inagotabla de descobrir païses e gents, de córrer los musèus, las vilas, los camps coma corrissiá las còlas de son païs, Le Rove, a bèlas encambadas. Sos amics sabon – sabián ailàs per mai d’un – de quina generositat atentiva e activa Gerard los enrodava.

Dins los temps de sa malautiá que li levava pauc a pauc la paraula, li arribèt mai d’un còp, a el que jamai foguèt pas estat fotograf, de sortir de sos archius qualque foto que ne parlàvem. Far remontar los sovenirs, metre de noms sus las caras, retrobar luòcs e datas, istòrias, e sovent, sovent, se rire. Partejar lo rire. E pòdi dire que sa causida anava sovent al mond de son temps de l’AIEO, son mond.

Claire Torreilles

Scroll to Top